En la Atención al Público es común escuchar que Argentina es un país con altas ineficiencias, de costos altos y también que es el país de las filas. Es frecuente también trasladar a terceros la responsablidad por esos problemas. Pero hay factores que podemos controlar.

El ejemplo que se suele poner es el de aquella persona que va a abonar una deuda a una institución. Generalmente debe sacar un número para ser atendido, llegado su turno se acerca a una persona de Atención al Público, supongamos que no le indica que vaya a otra dependencia, sino que puede gestionarle la boleta para el pago. La imprime y se la entrega. La persona debe, desde allí, dirigirse a la fila de pagos para poder abonar. Si hay Sector de Cajas hay dinero en efectivo, con los costos por seguridad y traslado asociados.

Si no hay Sector de Cajas, la persona debe encontrar una boca de recaudación, donde seguramente deberá hacer otra fila para abonar. 

Fíjese cuántas estaciones (etapas) tuvo que recorrer el pagador para liberarse de la deuda. No es un mito que se suele demorar más el pago que el trámite.

Ahora piense en el siguiente proceso: el personal de Atención al Público está dotado de una terminal de pagos en su pc sin manejo de dinero en efectivo, con la posibilidad de revertir pagos erróneos y con ayuda al operador del sistema en línea. Todas las funciones en una sola estación.

Ofrecer una adecuada experiencia en la realización de trámites, con ahorro de tiempos propios y del ciudadano más incrementar la eficiencia en la gestión es la dirección lógica hacia a donde apunta la modernidad. Cuando diseñamos   la primera herramienta que desarrollamos fue nuestro Webpos pensando en esta consigna. Con el correr del tiempo hemos podido confirmar que nuestra visión no fue errónea.